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miércoles, 9 de julio de 2014

Las monitoras de comedor de CCOO contra la represión sindical

Junto a compañeros y compañeras del resto de la FECCOO, monitoras de comedor de Aragón han mostrado su repulsa por las políticas de acoso y derribo al sindicalismo y los intentos de criminalizar la huelga como instrumento eficaz de lucha ante las imposiciones de la patronal.


martes, 24 de junio de 2014

Una de cal y otra de arena

Esta mañana, poco antes del mediodía, corría la noticia: la administración reculaba, tomaba en cuenta las más de cuatro mil alegaciones presentadas y rectificaba la instrucción por la cual los centros podían reducir a hora y media el periodo intersesiones.
Pues muy bien. Parece ser que la consejería capitaneada por Dolores Serrat acierta cuando rectifica.  Mal negociado éste, caracterizado en los últimos tiempos por funcionar a golpe de improvisación, mantenerse distante  con el personal docente , permanecer sordo ante las reivindicaciones de padres, mostrarse insensible ante las necesidades del alumnado y manifestarse profundamente despótico para con las profesionales del sector de comedores.
Algo habrá tenido que ver con ese recular, digo yo, la reacción de nuestras compañeras monitoras de comedor: rápida, contundente e inteligente. Sabiendo tejer complicidades, diseñando en horas una respuesta y ejecutándola, involucrando parlamentarios  (Gracias mil, Gregorio)  y dirigentes sindicales (Gracias también, José Luis)  y, sobre todo, actuando decididamente en una dirección de rumbo claro. Sólas o en compañía, que son ya mayores de edad y  con probada capacidad para defender sus intereses.

Pero tras la palada de cal, viene la de arena. Los comedores escolares se abren en verano, pero de unas maneras tales que tan sólo podemos reconocer nuestro estupor ante la incapacidad de una administración a la que esto, una vez más, le ha pillado con el paso cambiado. Me explico:

1.- Ante la reiterada petición de diversos sectores (también monitoras comedor CCOO, desde un año atrás) de apertura de comedores en verano, habilitan 700.000 euros para ello. ¿Por qué esa cantidad? ¿Por qué no más? ¿o menos?.
2.- Deciden que los beneficiarios de tal medida sean alumnos ya becados, en un intento de reducir aún más el target de destinatarios de tal medida.
3.- Dan unas pocas horas, la información es auténtica basura, para que los posibles usuarios del servicio lo soliciten. La razón es evidente.
4.- Se informa de cuales son los colegios que prestarán este servicio. Los criterios seguidos para esa elección son un misterio.
5.- Aún en el momento de escribir estas líneas, se desconoce quienes serán los profesionales que se ocuparán de la apertura estival. Se desconocen, igualmente, los criterios que se seguirán.

En suma, lo que podía ser una muestra  de sensibilidad, justicia social y garantía de ejercicio de derechos para con nuestra infancia (hablamos de apertura de colegios en verano, servicio de comedor incluido, y con carácter UNIVERSAL) ha degenerado en caridad paternalista para con los  POBRES NIÑOS POBRES 
(y así no hablamos de los causantes de la pobreza;infantil o adulta, que todo se relaciona). De nuevo un Estado que elucubra con abstractas construcciones políticas supranacionales o plantea enrevesadas actuaciones económicas es incapaz de solventar lo auténticamente importante y prioritario: la satisfacción de las necesidades de sus administrados.
En vez de eso, improvisan de mala gana unas medidas mezquinas que no atajarán el problema de esas hambres infantiles que deben ruborizarnos a todo el cuerpo social y que, mucho me temo, crearán nuevos agravios en un sector, el de las profesionales encargadas del comedor y sus múltiples variables educativas, repetidamente maltratado por las huestes serratinas.
Pero seguro que se inventan algo para escurrir el bulto.

Carlos Migliaccio
Responsable sector Huesca

martes, 17 de junio de 2014

CCOO exige apertura de comedores escolares en verano

Comedor Escolar

¿Se puede poner fin a la lacra de la pobreza y la malnutrición escolar?

La Plataforma por la Escuela Pública exige a las administraciones educativas 11 medidas urgentes
Denuncia que "ante esta situación de emergencia las Administraciones siguen reduciendo e incluso eliminando las becas de comedores escolares que existían, cierran comedores escolares en los centros educativos públicos, y dinamitan las ayudas a las familias".

Docentes, familias y estudiantes no están dispuestos a permanecer impasibles ante una situación que desgarra el alma: uno de cada tres niños y niñas se encuentran en peligro de pobreza en nuestro país. Por eso, han vuelto a denunciar que "cada vez hay más niños y niñas que pasan hambre en las aulas, algo que sucede mientras intentan mantener un nivel adecuado de implicación en sus estudios, lo que es bastante complicado en un escenario de empobrecimiento de la infancia".

Las organizaciones que forman parte de la Marea Verde, entre las que se encuentra CCOO, exigen a las administraciones educativas (estatal, autonómicas y locales) lo siguiente:

1. Se recuperen las becas de comedor en todas las Comunidades Autónomas que las han perdido y se incrementen todas las existentes, así como que se elimine la concurrencia competitiva en las bases de todas las convocatorias, de forma que se concedan a todas las personas que cumplan los requisitos que se fijen, evitando así que puedan no obtenerlas por motivos basados en una insuficiente dotación presupuestaria.

2. Se implemente la dotación presupuestaria suficiente para atender las necesidades de todos los menores en edad escolar, desde los cero hasta los dieciocho años, especialmente de aquellos que tengan problemas para cubrir una necesidad tan básica como es la alimentación.

3. Se concedan de forma directa becas que cubran la totalidad del coste del comedor escolar a todo el alumnado cuyo padre, madre o tutor esté en paro, o cuyas familias hayan sido desahuciadas o se encuentren en proceso de serlo.

4. Se realicen estudios de la situación actual en los comedores escolares de las diferentes Comunidades Autónomas, y sobre las becas que aún existen y los comensales que usan este servicio.

5. Se vuelvan abrir todos los comedores escolares que estén cerrados, contando para ello con personal público.

6. Se garantice que el alumnado de ESO pueda hacer uso de los comedores de los colegios de Primaria cercanos a su centro educativo o a su domicilio, en tanto que no exista comedor en su propio centro.

7. Se demande a las instituciones europeas que envíen observadores internacionales para que calibren las necesidades alimentarias de la población española y que destinen los fondos de cohesión social a solucionar esta situación.

8. Se inicie un debate sobre la necesidad de un cambio legislativo y presupuestario que considere la nutrición como parte fundamental del proceso educativo, de manera que todo el alumnado pueda comer en los centros educativos y tenga así cubiertas sus necesidades alimenticias.

9. Se pongan en marcha actuaciones que solucionen el hecho de que muchas familias no soliciten ayudas públicas, entre ellas las de comedor y libros de texto, para que las autoridades no conozcan la situación económico-social por la que atraviesan por miedo a perder la custodia de sus hijos.

10. Se tramiten todas las iniciativas legislativas que establezcan los marcos normativos adecuados para que se pueda llevar a cabo todo lo anterior.

11. Se pongan en marcha planes urgentes y específicos de actuación para que, desde el mismo momento en el que finalice el actual curso escolar, se mantengan abiertos todos los comedores escolares de los centros educativos, con actividades lúdico-formativas para los menores de edad que lleven insertas en el cronograma diario, al menos, el desayuno y la comida en dichos centros.



viernes, 6 de junio de 2014

Parece ser que aún no se han enterado

Parece que aún no se han enterado. Aunque sea patente.
Nuestro país vive, tiempo ha, un estado de emergencia social. De bordear peligrosamente líneas rojas de exclusión, de tontear con el umbral de la pobreza, de mantener una pose de calculada indiferencia ante cifras que enmascaran con objetividad matemática dramas humanos de consecuencias previsibles, de convivir y aceptar con cotidiana normalidad violencias varias ejercidas, como siempre, en las carnes más débiles...

Pero parece que aún no se han enterado. Las situaciones angustiosas son carne de programas-basura y no de intervención social; los dramas son parte de la escaleta televisiva y la sucesión de rostros compungidos, lágrimas abundantes y emocionadas peticiones desesperantes de ayuda el fondo gráfico proyectado en infinidad de receptores de TV. Sin que nada de ello sirva para mover los resortes de cobertura social de un Estado que va camino de convertirse en el más cruel y duro de los cabos de vara de este inmenso campo de concentración y exterminio (exterminio por desesperación, por agotamiento, por todo...) llamado España.

Parece que no se han enterado. La caridad, término desacreditado por la asociación del mismo con imágenes en blanco y negro, está siendo sustituida por la solidaridad; pero una solidaridad de llamada telefónica a la tele para autocomplaciente minuto de gloria, de SMS solidario a un número de cuatro cifras, de "te suelto algo pero no me impliqes que bastante tengo con lo que tengo". Una solidaridad prostituida, una neocaridad para progres con conciencia. De justicia es de lo que nadie habla. Quizás porque hacerlo implica destapar a gentes que toleran la injusticia, aunque tan sólo sea por omisión. Y porque hay muy pocos que puedan lanzar la piedra primera sin exponer sus vergüenzas.

Parece que no se han enterado; o que , si lo han hecho, es la indiferencia asesina de quienes pueden hacer mucho por cambiar este estado de cosas la que perpetúa el descenso a los infiernos. A los infiernos ajenos, matizo.

 Y voy al eje central del discurso: Uno de los sectores más sensibles es el sector infantil. Parece ser que la infancia y sus necesidades despiertan un eco atávico. No ocurre así en el Departamento de Educación del GA, comandado por la consejera Serrat.
Los comedores escolares son parte importante de eso que llamamos Justicia Social. Y no porque haya convenciones, documentos y declaraciones institucionales que así lo digan, abogando por el derecho de la infancia a una alimentación adecuada. No; es así. Simplemente, porque es de una obviedad tal que tratar de argumentarla sería de necios.
No es de recibo el que algún señor encorbatado y trajeado se permita decir que en Aragón solo ha habido dos casos de desnutrición infantil (eludiendo el hecho de que HABER y DETECTAR no son vocablos sinónimos) o el que alguna señora de orden se permita decir de el departamento de educación no es una obra de auxilio social y que la política de becas de comedor es la que es, en vergonzosa renuncia a liderar, desde el puesto privilegiado que ostenta, una auténtica guerra por el bienestar de los menores de cuya educación (la satisfacción de sus necesidades forma parte de ello) es responsable. No es de recibo y ni siquiera la ignorancia puede alegarse en tan flagrante omisión.

Pero parece que no se han enterado. Denuncias de profesores, alertas de monitoras de comedor, informes de organizaciones que, desde sus medios y concepciones, hacen todo lo posible por tratar de contener la marea con un pañuelo no parecen bastar para despertar las conciencias de quienes pudieran hacer mucho. Hacer del derecho al comedor un derecho universal no gratuito (lo pagamos entre todos a golpe de impuesto escotado), para todo el alumnado, sin restricciones temporales (también se come en septiembre y junio; también en verano) y sin necesidad de becas de requisitos absolutamente demenciales  debiera ser un objetivo prioritario de una administración que piensa en el bienestar social de sus administrados.

La infancia no es propiedad de los padres; la infancia no es propiedad de nadie. Sin embargo el deber de guarda y custodia, el deber de atender todas sus necesidades, el deber de dotarles de todas las armas intelectuales y de desarrollo físico correcto para que puedan afrontar un futuro cercano que deben gestar desde ya mismo, nos incumbe a todo el cuerpo social. A todo el cuerpo social, desde la individualidad personal hasta el entramado colectivo. Hasta el estado, en cualquiera de sus vertientes. También en la vertiente que se ocupa del aspecto educativo.
Pero parece ser que Dolores Serrat no se ha enterado.


Carlos Migliaccio Inciarte
Responsable HUESCA Sector Monitoras de Comedor de CCOO