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No quiero que se reduzca la jornada de los niños, ya que afecta a muchos padres que trabajan y no pueden organizarse a los nuevos horarios.
Además los pocos niños que salen a comer a su casa, se les reduce en una hora su tiempo para comer, haciendo un perjuicio a los padres que van a buscarlos y lo único que quieren conseguir es que se tengan que quedar al comedor, y no todos tenemos ese dinero para hacer ese gasto.
F.O.
lunes, 8 de marzo de 2010
Acerca de reducciones horarias (opiniones)
domingo, 7 de marzo de 2010
Comedores escolares, un conflicto intermitente (Noticias del sector en el País Vasco)

El martes día 9 se inicia la décima jornada de huelga en las jangelas. En Gipuzkoa, 167 colegios se verán afectados. Los sindicatos ELA, LAB, CC OO y UGT han convocado dos paros semanales de forma indefinida. En Euskadi 492 comedores de colegios públicos se verán afectados (167 en Gipuzkoa, 247 en Vizcaya y 68 ey Álava). Dan servicio a más de 85.000 alumnos (25.000 en Gipuzkoa, casi 50.000 en Vizcaya y más de 10.000 en Álava).
Personal: 4.280 empleados están subcontratados, mientras que 500 forman parte de la plantilla del Departamento de Educación.
En todo conflicto laboral hay dos partes enfrentadas, los trabajadores y la empresa. En el caso de las huelgas que se retomarán la semana que viene en los comedores escolares vascos, el puzzle se compone de más piezas. Para empezar, entra en escena un tercer agente que convierte la protesta en materia muy sensible. Más de 85.000 alumnos vascos de 492 jangelas se quedarán el próximo martes y jueves sin servicio a causa de la movilización sindical, con el caos familiar que ello conllevará. El Departamento de Educación también tiene un sitio reservado en primera fila: no está autorizado para negociar, pero sí debe garantizar que se establezcan los servicios mínimos para atender a los alumnos afectados.
El del próximo martes será el décimo paro convocado por los sindicatos ELA, LAB, CC OO y UGT desde que empezaran las protestas el curso pasado en los comedores de los colegios públicos como forma de presión para llegar a un acuerdo satisfactorio del nuevo convenio laboral. Nada parece haberse movido de sitio o, al menos, las maniobras no han sido lo suficientemente hábiles para llegar a una resolución. Aunque las negociaciones no se han roto, el desencuentro es evidente. De momento, los sindicatos han convocado dos paros semanales de forma indefinida.
Las centrales no van a ceder en sus reivindicaciones, esto es, la equiparación laboral y salarial a la de quienes desarrollan sus mismas funciones y dependen directamente del Departamento de Educación del Gobierno Vasco. En la actualidad, la plantilla de los comedores de los colegios públicos vascos se compone de cerca de 5.000 trabajadores, de los cuales 500 forman parte de la Consejería (la mayoría en cocina) y el resto, 4.280 trabajan en las empresas subcontratadas por el Departamento, que llaman de gestión directa.
Hay que remontarse al anterior acuerdo empresarial, firmado en 2003, para entender las raíces de las discrepancias que han acabado en las convocatorias de huelga. Según explican fuentes del Departamento de Educación, aquel acuerdo, que también se firmó después de varias jornadas de protesta, supuso «una gran mejora» respecto al anterior convenio, ya que los trabajadores de los comedores de gestión directa carecían de convenio propio y estaban englobados en el de la hostelería. Desde ELA admiten que sí mejoraron las condiciones sociolaborales, pero «no igualándolas a las del personal de Educación y manteniendo, por tanto, una discriminación», lo que mantuvo el malestar. Como resultado del acuerdo, se establecieron dos categorías retributivas, cocineros y monitores. Se pactó que los sueldos de los cocineros subcontratados equivalieran al 100% de la única categoría 'oficial' de Educación, mientras que el del personal de cocina recibiera el 95%.
La estabilidad lograda se rompió cuando Educación decidió crear una nueva figura laboral entre su plantilla. A la de personal de cocina, se sumó la categoría de cocinero, con un salario anual de 22.321 euros, dos mil euros más que el resto, según datos aportados por ELA. Los sindicatos entendieron entonces que las nóminas de los trabajadores subcontratados deberían equipararse al sueldo de la nueva figura y no a la que hasta entonces fijaba su baremo. Joana Castro, de ELA, asegura que, según esas tablas, en la actualidad «se está incumpliendo el convenio», porque los cocineros están al 91% y el resto, al 86%, en lugar de al 100% y al 95% del sueldo de referencia.
Aunque éste es el punto más espinoso del desencuentro, el baile de cifras no se queda ahí. La propuesta de las empresas no ha satisfecho a los sindicatos que piden, entre otras cuestiones, que las horas de formación se cubran dentro del horario de trabajo y no fuera de la jornada.
90 millones de euros al año
¿Hasta cuándo seguirá entonces el toma y daca? Castro dice que «a partir de ahora se avanzará más porque nos han tomado en serio». La portavoz sindical de ELA critica además la «inoperancia» de Educación que «debería hacerse responsable del conflicto, ya que se trata de un problema que afecta a las empresas que ha subcontratado».
Desde la Consejería insisten en que, aunque no les corresponde estar en la negociación, «no somos ajenos, sí animamos a las partes a que se entiendan. De hecho, hemos hecho varias propuestas. Hay temas fundamentales en los que no estamos de acuerdo, como lo es la equiparación salarial a la nueva figura de cocinero», explica Carlos Crespo, director de gestión del departamento. El servicio de comedores escolares supone un gasto de 90 millones de euros al año, de los cuales el 72% lo sufraga el Gobierno Vasco. «En la actual coyuntura, determinadas peticiones salariales no pueden ser aceptadas y deberían ser asumidas por la parte que nosotros no financiamos», es decir, la que pagan los colegios y las asociaciones de padres.
Pedro Hernández, de CC OO, también entiende que «el Departamento de Educación debería implicarse y tratar de solucionar el conflicto porque son ellos los responsables finales de los alumnos». Hernández dice ser consciente de «las molestias que causamos con estas huelgas a las familias», por lo que anima a «intentar solucionar este problema cuanto antes», quizá la única cuestión en la que todas las partes se muestran de acuerdo.
Notas:
JANGELA : comedor, en euskera.
Fuente: El Diario Vasco, 07.03.2010; FOTO: LUIS SEVILLA
jueves, 4 de marzo de 2010
Acerca de la Jornada Continua (I). OPINA CGT
Nota del redactor de este BLOG:
Cuando en este país la educación y la instrucción eran privilegio de unos pocos y se miraba con sospecha al hijo del obrero que sabía leer, un grupo de hombres y mujeres apuntaba ya hacia una escuela nueva, hacia un concepto de la educación como acompañamiento permanente del alumnado en el proceso de aprendizaje, fomento del espíritu crítico y del conocimiento liberador. Los herederos indirectos de tales avances pedagógicos, en una u otra manera, lo somos todos. Los herederos directos son los sindicatos de "corte libertario". Uno de ellos, la CGT, nos remite un díptico relacionado con el debate de la jornada continua. Por su interés lo transcribo.
FIN nota del redactor de este BLOG
Los centros aragoneses no cuentan todavía con la autonomía suficiente para instalar la jornada continua. Desde todas las organizaciones sindicales se está luchando para conseguirla, desde CGT Huesca consideramos que es un tema para reflexionar a fondo y entendemos que dadas las condiciones con las que se esta llevando a cabo en otras comunidades, supone una mejora para el profesorado y no para el ALUMNADO.
Contagiados por la desvalorización de la labor docente y de la función de la Escuela a la que se ha llegado en la sociedad actual, una gran mayoría de docentes desengañados se “apunta” a los supuestos beneficios de la jornada continua.
Tenemos un modelo social que tiende a globalizarse. Dentro de ese modelo se suele poner el foco de atención en aquellos aspectos que defienden la tesis de cada uno (y eso es lo que está ocurriendo a día de hoy con el horario lectivo en la escuela pública).El modelo funcionario de ventanilla tiene muchos adeptos, sin embargo, el número de familias que cuentan con ese tipo de horarios resulta realmente escaso, con lo que la escuela juega un papel asistencial fundamental para la conciliación de la vida familiar.
Conviene no olvidarnos de esas niñas y niños con llaves de su casa desde bien jóvenes, que no tienen más que pantallas para recibirles en casa.
Como en el modelo de ventanilla, se tiende a identificar horario del profesor con el del alumnado, sin embargo, parece razonable que no coincidan. También parece adecuado que los horarios se adecuen a las necesidades del alumnado en su contexto y no uniformarlo. (¿El mismo horario una criatura de tres años que el alumnado de secundaria?).
Dentro del modelo citado, se tiende a tener a la juventud sobre-ocupada, llena de activismo. Las familias llevan a sus criaturas de un sitio para otro, a contra-reloj: idiomas, deportes, clases particulares... La mayor parte de las veces a cargo de instituciones privadas (hasta responsabilidades a cargo de instituciones públicas se privatizan), sin dirección , sin unidad y sin control por parte de nadie. A mayor tiempo libre, el alumnado tendrá mas actividades de este tipo, pero estas actividades no tienen carácter gratuito, ni obligatorio, con lo que puede generar nuevas situaciones de desigualdad y agravio basadas en las posibilidades económicas y de formación de las familias.
La escuela cuenta con un sistema democrático, participativo y cuidadoso con la diversidad (a mejorar) que no tienen la mayoría de instituciones y, desde luego, con el que no cuentan las actuales ofertas de ocio y formación que “complementan” la educación de nuestra gente joven. Además, aunque muy desprestigiado, el sistema escolar todavía ofrece a las familias un servicio de confianza, al menos para el cuidado de sus vástagos.
La escuela no está lejos del resto de los planteamientos sociales y se contagia de ellos. Las prisas, la precipitación, la ansiedad, el agobio,... la depresión,... se han instalado en muchas aulas, cuanto mas concentrado esté el tiempo, los problemas relacionados con él se multiplican. ¿No procede un tipo de educación más cercana a planteamientos de dimensiones humanas? ¿Reivindicamos la educación lenta?
Aunque muchos critican que los conocimientos científicos de la pedagogía y la psicología hayan llegado hasta el mundo educativo, estas ciencias nos han orientado en cómo funciona el aprendizaje. Sabemos que se necesita tiempo sin prisas para la acción educativa, que las actividades educativas precisan diseñar sus tiempos y no al revés, que cada individuo necesita su tiempo para el aprendizaje, cada aprendizaje su momento, que la utilización del tiempo forma parte de las competencias educativas, que necesitamos tiempos compartidos: con sus iguales, con otros chavales, con adultos... En cualquier caso, para una nueva educación necesitaremos tomar decisiones en la utilización del tiempo. ¿Cómo vamos a hacer un debate centrándonos exclusivamente en la jornada sin tener en cuenta el resto de variantes? En todo caso, podríamos hablar de jornada laboral del profesorado pero desligándolo de la jornada educativa. Otros debates asumibles planteamos que son: calendario, duración de los cursos, periodos escolares, descansos etc…
Algunas posibilidades a explorar:
• Escuela abierta a la participación de todos los colectivos
• Escuela como lugar de encuentro de distintos colectivos
• Escuela como participación de familias y voluntarios
• Actividades optativas y actividades obligatorias
• Distintos itinerarios para llegar al mismo sitio: lugares, tiempos, grupos, actividades... a la carta
• Elección de horarios
• Actividades regladas, voluntarias, ocio, con un mismo patrón consensuado desde la escuela (participación social)
• Educación permanente (escuela como ateneo para todas las edades)
• Escuela como centro para solucionar problemas, convivir, aprender, divertirse... mejorar el entorno, crecer de forma individual y colectiva desde la participación y el consenso.
• Profesorado al servicio de este proyecto: Turnos
Nuestra propuesta es:
Primero, separar jornada escolar de jornada laboral.
Segundo, la autonomía de centros debe de tener limitaciones a la hora de decidir sobre la jornada lectiva teniendo en cuenta todo lo anterior e impidiendo la concentración de la misma en las horas de la mañana.
Quizás hemos olvidado que somos los REPRESENTANTES DE LA EDUCACIÓN PÚBLICA EN ESTE PAÍS.
miércoles, 3 de marzo de 2010
Colegio PIRINEOS-PYRÉNÉES: las monitoras se reúnen

Sobre las 11 de la mañana, la totalidad de las monitoras de comedor del colegio se reúnen para ser informadas de que el claustro de profesores, en fecha reciente y tras segunda votación ha decidido mostrarse favorable a la implantación de la jornada continua. Informa de ello Rosa, la coordinadora de EUREST.
Tras ello es presentado Carlos, responsable en Huesca de Enseñanza Privada por CCOO, sector en el cual está inscrita en este sindicato la actividad de monitoras de comedor.
Analiza el asesor sindical el panorama de la actividad: trabajo muy poco considerado (olvidando responsabilidades pedagógicas claras), con trabajadoras preparadas y eficaces pero totalmente ninguneadas a la hora de recabar su opinión en cuanto a cambios organizativos que puedan afectarlas, con un futuro laboral precario a causa del aventurerismo horario que algunos sectores propugnan, con asunción de tareas que no les competen y con , hasta el momento, escasa unidad entre compañeras.
Plantea que, entre intentos de reducción de periodo intersesiones o implantaciones de jornadas continuas, se amenaza tanto la calidad del servicio prestado (a no ser que confundamos comedores escolares como comederos animales) como la motivación de estas trabajadores robadas en su jornada laboral y en su salario.
También insiste en que estos debates acerca del cambio horario están viciados en orígen; se insulta la inteligencia de los intervinientes usando argumentos pseudopedagógicos o pretendiendo hacer creer que el cambio horario es la panacea, nada menos, a los problemas de conciliación familiar, de stress infantil o de convivencia familiar. O, simplemente, se miente como cuando se habla de la implantación de la jornada continua en el resto de España.Añade a su argumentación un documento sindical de profesores en el que se muestran contrarios a la jornada continuada para desmontar el argumento de que el profesorado está absolutamente unido en esta cuestión; parece que hay disidencias.
La jornada continua debe circunscribirse al campo de la organización escolar, desterrar en su debate argumentos folklóricos y, caso de implantarse, hacerlo de manera tal que ninguno de los sectores educativos afectados por la misma vea lesionadas ni sus condicionales laborales ni salariales.
Continúa su intervención advirtiendo de la trampa de pretender que con un referéndum y una votación, está ya todo hecho. Entre otras cosas porque la limpieza del mismo no está garantizada sin haber una equilibrada, reflexiva y previa posibilidad de que todas las opiniones sean igualmente difundidas y lleguen a todos los participantes en un proceso de ese calado.
Y finaliza anunciando la existencia de este blog y su disposición a reunirse con las monitoras de comedor del colegio cuantas veces sea requerido, así como a acompañarlas y apoyarlas en cuantas acciones estimen oportuno realizar.
martes, 2 de marzo de 2010
El comedor escolar, espacio de calidad

La complejidad social actual exige a la escuela dar respuesta a nuevas necesidades. Cada vez los padres tenemos unos horarios laborales menos compatibles con los horarios lectivos de nuestros hijos. Por ello se hacen necesarias las aperturas de centros fuera de esos horarios.
Dentro de este marco podemos situar la preocupación y la importancia que para todos debe tener el servicio de comedor dentro de la escuela, que no puede ser un mero tiempo de relleno, sino que debe cumplir una serie de funciones importantes para todos los sectores implicados: Familias, centros, monitores, y, sobre todo, alumnado.
Los comedores escolares deben contar con una plantilla de profesionales cualificados que desarrollen la labor educativa recogida en la PGA del centro, por ello las empresas, la administración y los centros deben proporcionar cursos de reciclaje y adaptación a los nuevos tiempos y velar por que dicha labor cuente con el espacio, medios y tiempo necesario para poder cumplir los objetivos planteados.
- Desarrollar hábitos saludables en el alumnado relacionados con la nutrición para garantizar una alimentación sana y equilibrada.
- Educar en el uso adecuado de instrumentos y normas relacionadas con la comida. Los hábitos de aseo, autonomía personal en la mesa, empleo de utensilios, etcétera.
- Educar para la convivencia, resolución de conflictos de forma pacífica, inteligencia emocional, desarrollo de habilidades sociales, fomento de la empatía, contribución a la integración social de los alumnos llegados de otras culturas fomentando el compañerismo y desarrollando actitudes de respeto y tolerancia hacia los demás y hacia las costumbres diferentes de los otros.
No hay que olvidar la necesidad que tienen los niños de un tiempo de descanso y relax a medio día para descansar tanto mental como físicamente para poder afrontar con éxito las sesiones de la tarde.
Los monitores de comedor no cuestionamos las ventajas pedagógicas del aumento de las sesiones lectivas de la mañana, pero sí dudamos de la eficacia que se pueda obtener en 30 minutos. Pero sí sabemos que la disminución de tiempo en el comedor (sobre todo en los centros donde la comida se desarrolla en dos turnos) repercute negativamente en la calidad del servicio; no podemos olvidar que el comedor escolar es un espacio educativo y, aunque complementario, no por ello menos importante. Además con este cambio horario se agudizan aún más las diferencias económicas y sociales de las familias, ya que obliga a éstas a pagar servicios complementarios de guardería o extraescolares para poder conciliar la vida familiar y laboral de los padres cuyo horario laboral de las tardes no se corresponde con el nuevo horario de las escuelas.
Por todo ello, creemos que la administración, los centros escolares, y las familias deberíamos reflexionar seriamente sobre ello y desde las AMPAS pedir un debate serio, donde todas las partes implicadas tengamos la oportunidad de exponer nuestro punto de vista, y entre todos decidir cuál es la mejor alternativa para nuestros hijos.
Elsa Rico, monitora de comedor y delegada de CCOO.
Publicado en Diario del AltoAragón, el 02.03.2010
Dibujo extraído de www.euskadi.net